No lleva joyas, tan sólo unos pequeños pendientes y una pulsera amarilla de
madera. Cuando el actor Frank Langella (suspuesto novio y coprotagonista de la película Eddie, al que conoció durante el rodaje y de gran parecido físcio con Sean
Connery) se despide de Whoopi con un discreto: "Bye, Mrs. Goldberg!", ella sonríe y levanta la mano con gesto de
complicidad.
En el Planet Hollywood de Londres la sorpresa de los que, dispuestos a engullir una
hamburguesa, vislumbran a la estrella es mayúscula. Los más avispados han traído su propia cámara fotográfica para inmortalizar el
momento. La oscarizada y peculiar "adivina" de Ghost se muestra como en las películas:
ingeniosa, dulce, algo chula y divertida. Le enseño las páginas que algunos fans han creado en Internet y comenta que serían estupendas si la información fuese
correcta. Ahí pone que nacií en Nueva York en 1949, pero ella asegura que al año es 1955.
Whoopi Goldberg es ahora más popular que nunca. con 42 películas e infinidad de
premios, es una de las actrices mejor pagadas de Hollywood, y, desde luego, una de las más
queridas. En Eddie, que se estrena el 17 de enero, interpreta a una chófer de limousinas
convertida, por un carcajeante golpe de suerte, en orginalísima entrenadora de
baloncesto. Además, otras tres cintas, El asociado, Fantasmas del pasado y Bogus, Ilegarán pronto a la cartelera española.
¡Qué extraño, usted fuma siendo americana!
Sí, es una lata. En EE UU no se puede fumar en ningún sitio. Como yo vivo en 75 hoteles alrededor del
mundo, intento no subirme en muchos aviones de American Airlines, porque en ellos no se puede
fumar.
¿Tiene algo en común con su personaje Eddie?
Claro, yo amo el baloncesto. Solía ir a ver muchos partidos, y todavía lo
hago. Me encanta la idea de que hombres de dos metros salten de abajo arriba con tanta
facilidad. Para ellos no es nada estar 20 minutos dando botes, pero cuando yo lo intentaba un ratito no podía. Estaba
asfixiada.
Ahora que ya es una gran estrella, ¿qué recuerdos tiene de sus
comienzos?
Mike Nichols y Steven Spielberg me introdujeron en el cine hace 10 años. Yo nunca fui a una escuela de arte dramático ni nadie de mi familia está en el mundo del cine, así que esto es algo que simplemente
hago. Siempre quise ser actriz. A los cuatro años se lo dije a mi madre y empecé a participar en obras de
teatro. Más tarde, yo hacía mis propios shows, escribía mis
materiales, hice una gira mundial en un par de ocasiones... Acabé en Nueva York, en un pequeño teatro y me
dijeron: "Gee, queremos ponerte en Broadway", y yo dije OK. Y desde
entonces, locura; no he parado de trabajar.
Su primer papel en El color púrpura fue dramático. Después, la mayoríaa de su carrera ha sido cómica.
Bueno, algunas no se sabe si eran comedias o dramas. He hecho pequeñas películas como Serafina, Long Walk Home, Sólo ellas
--que es un híbrido--, así que la mayoría son una mezcla de las dos
cosas. He tenido un par de comedias que han sido un bombazo, como Una monja de cuidado, pero creo que mis papeles han estado bastante
equilibrados.
Sí, pero usted es más famosa como cómica. Los niños la
adoran.
Sí, lo sé, y creo que es porque saben que yo soy una gran niña pequeña y me gusta moverme de un sitio para
otro, desquitarme. Mi hija, de 22 años, es fan mía, pero sobre sobre todo mis dos
nietas. La de siete años me dice: "Tú eres Whoopi Goldberg y eso no está mal, pero también eres mi
abuela. El rey León no me gustó porque la voz a una hiena mala".
¿Qué opina de Hollywood?
Bueno, yo no voy a fiestas porque no es mi estilo, pero los tipos de Hollywood son, en general, buena
cente. No me molestan. Creo que es más un problema de los de su alrededor. La gente es gente en cualquier sitio y Hollywood no es una excepción. Yo no pienso en la basura porque no estoy en
ella.
¿Alguna vez se ha sentido traicionada?
No. Lo cierto es que yo he tenido, literalmente, la carrera más fácil del
mundo. (Risas). Hay un boom, la puerta está abierta, aquí estás tú... OK, hasta
luego. No he tenido el problema de ir a miles de castings para conseguir un
papel, ni me he tenido que pelear. Cuando me he cruzado con gente estúpida, simplemente he pasado de largo y les he dico adiós.
Ha ganado un Grammy, un Oscar por Ghost, un Globo de
Oro... y muchísimo dinero. ¿Cuál es ahora su objetivo?
Simplemente seguir trabajando y divertirme. Esto me encanta y es muy difícil trabajar en lo que te
gusta. Hay algunos que preferirían estar en Hawai vendiendo perritos calientes y, sin embargo, están en un
banco. Cuento mis bendiciones porque sé que podría tener que estar haciendo algo que
odiara.
¿Presentaría la ceremonia de los Oscar por tercera
vez?
No, precisamente porque dos veces ya es suficiente. Tengo buenos recuerdos y me lo pasé muy
bien, pero ya no más.
Hablando de los Oscar, la mami de Lo que el viento se llevó, Harriet McDaniel y usted so las únicas actrices negras que han ganado
uno. ¿Está orgullosa de eso?
Nunca he pensado mucho en ello. Sé que muchas de nosotras hemos sido
nominadas, aunque todavía somos una minoría. Dorothy Dandridge (Carmen Jones, 1954), las actrices del Color púrpura, Angela Basset... Las de Esperando un respiro serán nominadas este año. Denzel Washington y Sidney Poitier lo
ganaron. Lo vamos consiguiendo.
Trabajó con Demi Moore en Ghost, y ella ha hecho este año Striptease. ¿Se desnudaría en la
pantalla? ¿Haría una película erótica?
Sí, pero intentaría mantener mi ropa puesta lo máximo posible (hace un gesto de inseguridad señalando su
cuerpo). Dudo que me lo propongan, pero si lo hacen, puede que sí.
También ha escrito un cuento para niños llamado Alice. ¿Por qué?
Porque quería asegurarme de que antes de morirme había una niñita negra en un
cuento. Nunca ha habido ninguna. Blancanieves es blanca, Cenicienta es blanca... todos
blancos. De repente estás leyendo estos cuentos y piensas: Y yo, ¿dónde
estoy? Ahora los niños negros no tendrán que hacerse esa pregunta. Ahí están
ellos. En Alice cuento cómo una niña que quiere ser rica y a quien le toca la lotería se convierte en una
antipatica. El dinero no lo es todo.